La legendaria historia de Augas Santas y su iglesia de Santa Mariña

La legendaria historia de Augas Santas y su iglesia de Santa Mariña

Etiquetas:

¿Te ha gustado?

Compártelo!

Pocas cosas hay en Galicia en cuya historia no aparezca una leyenda de hace siglos. Mitos que han pasado de generación en generación y que o bien no pasan de cuentos o bien se entremezclan con la realidad. Santa Mariña de Augas Santas también tiene la suya y, como no podía ser de otra manera, los fieles la conocen a pies juntillas.

En esta localidad ourensana, muy cercana a Allariz, se levanta una iglesia cuya historia rememora una leyenda que debió ocurrir hace casi dos mil años. Tanto si fue verdad como si no, las aguas santas de Santa Marina son famosas en toda la provincia y merece ser conocida. Esta es la historia de Santa Mariña de Augas Santas, un semidesconocido destino en Galicia que no podemos dejar de visitar.

La leyenda de Santa Mariña y las augas santas

La historia se remonta al siglo II y tiene algunas variantes, aunque la más común es la que habla de un hombre de origen árabe llamado Theudio cuya mujer murió durante el parto, dejando huérfana a una pequeña niña. El hombre, incapaz de criarla en solitario, la dio en adopción a una cristiana de nombre Ana, que bautizó a la niña y la crió en su fe.

Siendo la niña adolescente y dedicándose con su familia a labores de pastoreo, un importante oficial romano se encaprichó de ella. Sin embargo, la niña no accedió a sus deseos y el romano decidió vengarse provocándola todo tipo de males: se dice que la azotaba, pero sus heridas sanaban en tres días; la quemaba, pero se recuperaba instantáneamente; incluso la arrojó a un estanque atada de pies y manos y con una piedra atada, pero salió sana y salva.

El romano, furioso, decidió meterla en un horno y quemarla viva, pero de nuevo la niña salió indemne, se dice que por obra y gracia de San Pedro. Finalmente, el oficial dispuso decapitarla y sus soldados cortaron la cabeza de la joven de un solo golpe. Sin embargo, al caer al suelo la cabeza rebotó tres veces, naciendo tres manantiales de donde, según dicen a día de hoy, “manan aguas santas que curan enfermedades y alejan a los malos espíritus”.

Augas Santas

El Monasterio de Santa Mariña de Augas Santas

En el lugar donde se dice que murió la niña se enterraron sus restos siguiendo la fe cristiana y pronto comenzaron a ganar fama de santidad. Por eso se levantó una pequeña ermita, en la zona que hoy se conoce como el Horno de la Santa, y los restos de la niña santa quedaron enterrados en ese lugar durante siglos.

Es a finales del siglo XII cuando se decide construir una nueva iglesia en su honor. Pero en aquel tiempo el núcleo de población se había trasladado casi dos kilómetros de donde sucedieron los hechos, por lo que se decide iniciar la construcción en una nueva ubicación y trasladar los restos de la santa de las aguas.

Los encargados de levantar la iglesia fueron los canónigos regulares de la orden de San Agustín, que dependían del cercano monasterio de San Salvador de Celanova. Pero quienes terminan la obra son los templarios, ya en el siglo XIII, por lo que la iglesia es un bello ejemplo de arte románico, aunque con aportaciones góticas en varias de sus estancias.

Durante varios siglos la zona entró en decadencia, pero gracias al rey Felipe II recupera su esplendor. Renovó la iglesia y la convirtió en parte del Patronato Real, antes de que en el siglo XVII toda la aldea pase a depender del obispado de Ourense convertido en Señorío Episcopal. Desde el siglo XIX y hasta nuestros días es una parroquia independiente y ya se venera oficialmente a Santa Marina.

Qué ver en Santa Mariña de Augas Santas

Los restos de la santa permanecen hoy en día en el interior de la iglesia y son muchos los fieles que peregrinan cada año hasta este lugar de la provincia de Ourense para venerarla. Su festividad se celebra cada 18 de julio y miles de personas se reúnen anualmente para pedir y recordar a su santa.

Sin duda, el mayor reclamo del municipio es la iglesia, una planta de tres naves que luce un gran rosetón en su fachada. Y junto a la cabecera de Santa Mariña se encuentran las tres fuentes de donde manan las aguas milagrosas y cuyo origen estaría en la cabeza de la niña tras ser decapitada.

Pero, además de la iglesia, las fuentes y el Horno de la Santa, hay otros lugares que merecen pasear por esta preciosa localidad ourensana. Las calles estrechas y ahora rehabilitadas, las casas de piedra, incluso el Árbol de la Santa, un roble donde se dice que la niña se sentaba a hilar mientras sacaba al rebaño a pastar. Pasear por Santa Marina de Aguas Santas es hacerlo por parte de la historia de Ourense.

Leyenda o realidad, la historia de Santa Mariña de Augas Santas bien se merece una visita. Su cercanía a la capital y a otro destino tan turístico como Allariz son el reclamo perfecto para conocer esta parte de la provincia de Ourense. Y si, además, podemos probar las ‘aguas milagreiras’ de las que hablan los vecinos, ¿se nos ocurre un plan mejor?

¿A qué esperas?, elige tu experiencia Caldaria