Que el frío no sea el peor enemigo de tu piel

Que el frío no sea el peor enemigo de tu piel

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Las bajas temperaturas llevan unas cuantas semanas haciendo acto de presencia y es posible que tu piel comience a resentirse. Sequedad, rojeces o tirantez son solo algunas de las consecuencias. Precisamente para que el frío no se convierta en el peor enemigo de tu piel, compartimos contigo nuestros mejores consejos para cuidarla de las condiciones adversas del invierno.

1. Hidratación: La hidratación es la aliada de nuestra piel siempre y en toda circunstancia. En verano te recomendamos que, tras la exposición al sol, cuidases especialmente este aspecto. Pues eso mismo es aplicable cuando el mercurio baja. Ante el aire gélido y las bajas temperaturas, tu piel requiere un extra de hidratación para no resecarse ni escamarse. Así que decántate por productos que aporten un extra de hidratación.

2. Protégete: Muchas veces pensamos que en invierno no necesitamos utilizar protector solar, y nada más lejos de la realidad. Te protegerá de la exposición a los rayos perjudiciales del sol, que siguen ahí, y también creará una pequeña película sobre tu piel que actuará como escudo ante el frío.

3. Vitaminas: El frío influye directamente en la degeneración de las células, así que necesitan un aporte extra de vitaminas y aminoácidos. Podrás aportárselos de dos maneras diferentes, a través de productos cosméticos especializados, pero también cuidando tu alimentación. Una dieta rica en frutas y verduras protegerá tu piel del frío.

4. Un bálsamo multiusos, tu aliado: No te separes de él. En el bolso o la mochila, en el coche, en casa… Un bálsamo multiusos será tu aliado. Aplicándolo regularmente podrás evitar que se te cuarteen los labios, la piel de entre los dedos o la nariz, problemas que, además de estéticos, son dolorosos y muy incómodos.

Cuidados de la piel - Caldaria

5. Cuida tu cuero cabelludo: El cuero cabelludo también sufre con el frio, tanto por su efecto como por lo que utilizamos para protegernos de él, como los gorros. Así que dedícales un cuidado especial con mascarillas específicas.

6. La calefacción: Del mismo modo que ocurre con el aire acondicionado, algunos tipos de calefacción pueden resecar tu piel, por ejemplo la del coche. Además, cuanto más bruscos sean los cambios de temperatura más se resentirá. Evidentemente, que en tu casa o en tu coche usarás la calefacción para tener una temperatura agradable, pero no hace falta convertirlos en invernaderos. Evita en la medida de lo posible los contrastes de temperatura muy grandes.

7. La ducha, no demasiado caliente: Llegas a casa después de padecer el frío de la calle y te apetece irte directamente al baño a darte una ducha bien bien caliente. De vez en cuando no está mal darse este capricho, pero para el bienestar de nuestra piel es mucho mejor que optes por el agua tibia.

8. Productos más suaves: Es importante que mantengas tu piel bien limpia y mantener tu rutina, sin olvidarte de exfoliarla, pero utilizando productos más suaves. Con el frío la piel está aún más sensible, así que debes cuidar más los cosméticos y jabones que utilizas.

9. La humedad del ambiente: Si vives en un lugar húmedo no tendrás problema, pero allí donde hace mucho frío y el clima es seco, el problema se duplica. Así que no estará por demás utilizar un humidificador para mantener equilibrada la atmósfera de tu casa.

10. Atención a los tejidos: Algunos tejidos tanto en bufandas, guantes o jerséis pueden resultar un tanto incómodos para pieles sensibles. La solución, optar por aquellos materiales que se adecuen mejor a tus necesidades.

Ya no habrá nada que te impida lucir una piel extraordinaria en invierno. Ante cualquier problema, pon en práctica estos consejos y asunto solucionado.

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