Cómo cuidarse en invierno: consejos y recomendaciones

Cómo cuidarse en invierno: consejos y recomendaciones

Etiquetas:

¿Te ha gustado?

Compártelo!

Con la llegada del invierno, nuestro organismo es más propenso a contraer enfermedades, pero no siempre estas dolencias tienen que ver con el frío o los cambios de temperatura. En muchas ocasiones enfermamos por culpa de los complejos mecanismos biológicos de nuestro organismo, como sucede con la gripe, las enfermedades respiratorias y, sobre todo, las víricas.

Nuestra forma de vida es lo que más influye a la hora de enfermar. Coger frío es un agravante importante, pero también lo es la forma de alimentarnos, no descansar el tiempo necesario e incluso el estrés excesivo en nuestro día a día. Todos estos aspectos son claves a la hora de debilitar nuestro cuerpo y el sistema inmunitario. Hay que cuidarse siempre, pero más cuando estamos a las puertas de la estación más fría del año. Tomando ciertas precauciones y con estos consejos para cuidarnos en invierno podemos evitar ponernos enfermos.

Consejos y recomendaciones para cuidarnos en invierno

Uno de los factores que peor calidad de vida nos da es el estrés. Si por nuestro trabajo o tipo de vida padecemos estrés constantemente caeremos enfermos con mayor frecuencia. Ante esta situación tenemos que aprender alguna técnica de relajación, hacer deporte, yoga y, sobre todo, relativizar y priorizar nuestras tareas. Visitar un balneario y someterse a alguno de los tratamientos termales o a pilates es una de las mejores opciones que se pueden tomar.

Mucho cuidado con los cambios de temperaturas. Entrar a un lugar con la calefacción alta, viniendo fríos de la calle o, al revés, puede hacernos enfermar. Por esta razón se recomienda siempre ir bien abrigado y con diferentes capas de ropa para poder ir quitándonos prendas según el cambio de temperatura que vayamos sufriendo. Otro consejo importante es no abusar de la calefacción: se recomienda tener la temperatura ambiente entre 21 y 22 grados.

Otra pauta que nos ayudará a no enfermar es ser más higiénicos en nuestros hábitos diarios. Cuanto más evitemos los microbios, mejor. Por eso, es fundamental lavarse las manos cuando entramos en casa, antes de cocinar, después de ir al baño, tras estornudar, al cambiar el pañal a un bebé… Estamos expuestos a virus y microbios constantemente.

Resfriado o gripe

Igual de importante es evitar el contacto con personas que estén resfriadas o con gripe. La gripe siempre se transmite por contagio y poco se puede hacer para evitarla, salvo poner distancia de por medio.

Hay que descansar todo lo que se pueda y lo que nuestro organismo necesite. No dormir lo suficiente afecta mucho a nuestro cuerpo y un descanso que no sea pleno afectará a nuestra salud. Los expertos en la materia recomiendan que el descanso de un adulto no debe ser inferior a 7 horas de sueño al día. Para aquellos que practiquen deporte, no se debe realizar entre cuatro y cinco horas antes de irnos a la cama porque reactiva el organismo y nos costará conciliar el sueño. Otra recomendación importante es no utilizar aparatos tecnológicos como el móvil o el ordenador una hora antes de irnos a dormir.

Hacer deporte. Es vital para tener nuestro organismo activo y a pleno rendimiento. Al contrario de lo que nos pueda apetecer con el frío (el mal tiempo, anochece antes, la pereza, etc.), el invierno es la mejor época del año para la práctica deportiva. Se recomienda un mínimo de 30 minutos de actividad física a diario y evitar deportes de agotamiento extremo o de mucha intensidad en poco tiempo. Es recomendable adoptar vicios sanos como subir escaleras, caminar, hacer estiramientos, etc. Siempre que hagamos deporte en invierno tendremos que ser cautos con el sudor y la temperatura ambiente para no coger frío.

Deporte en invierno

Vacunarse es otro consejo que puede ayudarte a no caer enfermo sobre todo a no coger el virus de la gripe. Esto no siempre va a ser efectivo, debido a que el antivirus que lleva la vacuna suele tener una formulación contra el virus de la temporada. Aún así se aconseja hacerlo.

Mucha atención a la alimentación. Como dice el dicho, somos lo que comemos. Es importante aumentar la ingesta de vitaminas, sobre todo las de tipo A, C y D que harán que tu cuerpo afronte mejor la estación más dura del año. Reforzando las vitaminas A, C y D tendremos más defensas necesarias para evitar contagios y nuestra piel estará más fuerte para protegernos del frío. Por tanto, tendremos que aumentar la cantidad de cítricos, verduras de hoja y lácteos.

Cuidar el estado de ánimo

Cuidar el estado de ánimo. Estar tristes o contentos es vinculante a enfermar. La actitud y la disposición en el día a día son claves. Si estamos contentos, enfermaremos menos que si estamos tristes o melancólicos.

Las personas que más riesgo tienen de enfermar en invierno son las personas mayores, los bebés, los niños o pacientes con enfermedades crónicas, de corazón, articulaciones y respiratorias. Todas estas personas han de tomar siempre precauciones extremas y seguir a ‘rajatabla’ las recomendaciones del médico.

No enfermar en la época más fría del año puede ser una tarea difícil, pero si aplicamos estos consejos para cuidarnos en invierno a nuestros hábitos diarios, reduciremos mucho el riesgo de coger un resfriado o una gripe. Y no debemos olvidarnos de los beneficios de las aguas termales, también para el aparato respiratorio.

¿A qué esperas?, elige tu experiencia Caldaria