Ejercicios para fortalecer el suelo pélvico

Ejercicios para fortalecer el suelo pélvico

¿Te ha gustado?

Compártelo!

El termalismo se asocia fácilmente al tratamiento de dolencias cutáneas, óseas o musculares. Sin embargo, otras especialidades también se pueden beneficiar de las propiedades de las aguas mineromedicinales y de todo el proceso que supone una estancia en un balneario. En su momento ya hablamos de cómo el termalismo podía ayudar a las mujeres durante la menopausia. En esta ocasión ampliamos un poco más el concepto y vamos a tratar los beneficios de una estancia de balneario desde el punto de vista ginecológico.

El suelo pélvico, ese gran desconocido

Buena parte de los dolores que se experimentan las mujeres asociados a cuestiones ginecológicas están relacionados con el suelo pélvico.

El músculo del suelo pélvico, llamado también músculo pubocoxígeo, es un conjunto de músculos y ligamentos que cierran la cavidad abdominal en su parte inferior. Su función es sostener los órganos pélvicos (vejiga y uretra; útero y vagina: y recto) en la posición adecuada porque de ello depende su correcto funcionamiento

Muchas mujeres desconocen la importancia de ejercitar el suelo pélvico hasta que no tienen un hijo. Y es que determinados cambios -como el parto, la menopausia, intervenciones quirúrgicas, aumento excesivo de peso…- pueden provocar su debilitamiento y es, entonces, cuando surgen las señales de alarma. ¿Cuáles son las consecuencias de un suelo pélvico debilitado? Pues incontinencia urinaria, dolores menstruales, de espalda, disfunciones sexuales, etc. Por eso es importante mantenerlo en forma con diferentes ejercicios antes de que aparezcan indicios de alerta (como pérdidas de orina al toser o reírse).

El termalismo también ofrece alivio de los dolores y problemas del suelo pélvicos en un buen número de los casos.

Suelo pélvico

Beneficios del balneario para el cuidado del suelo pélvico

Los balnearios cuentan con varios factores óptimos cuando se trata de cuidar el suelo pélvico. Por una parte, se genera el ambiente idóneo para conseguir la relajación, concentración y disponibilidad necesaria para el trabajo sobre esta parte del cuerpo.

Además, pueden realizarse ejercicios en la piscina termal específicos para tonificar y fortalecer la musculatura pélvica, dirigidos por personal cualificado. Así, los efectos hidrostáticos e hidrodinámicos del trabajo en piscina mejoran la circulación, aumenta la flexibilidad -contractilidad de la fibra muscular- y el trabajo esfinteriano al provocar la diuresis. Por si esto fuese poco, se favorece el trabajo respiratorio abdominal y respiratorio para incrementar el tono de la musculatura abdominal anterior.

El servicio médico y fisioterapéutico del balneario conducen de manera personalizada el programa de ejercicios para prevenir y/o mejorar los diferentes estadíos y las consecuencias de la hipotonía del suelo pélvico.

Un tratamiento termal también puede ayudar a contrarrestar dolores menstruales, postoperatorios, postinflamatorios y postinfecciosos. El tratamiento aportará una acción antiinflamatoria, calmante eficaz y duradera.

No te olvides de consultar todas estas cuestiones con tu médico antes de decantarte por un tratamiento y otro. Tu salud es lo primero y el termalismo tu aliado.

Ejercicios

¿Cómo fortalecer el suelo pélvico?

Ejercitar el suelo pélvico, al igual que ocurre con otras partes del cuerpo, requiere de constancia. Los más recomendables son los hipopresivos y ejercicios de Kegel.

Ejercicios de Kegel: implican la contracción y relajación de la musculatura del suelo pélvico. Son sencillos de hacer pero para ello es importante saber identificar qué músculos se deben contraer. Un truco es que, mientras se está orinando, se interrumpa el flujo; los músculos que permiten detener el chorro serían los mismos que hay que ejercitar.

Hay cuatro tipos de ejercicios de Kegel:

  • El lento: hay que contraer los músculos del suelo pélvico contando cinco segundos. A continuación se relajan durante otros cinco segundos. Repetiremos diez veces.
  • El rápido: sería similar al anterior pero sin pausas. Las contracciones durarán entre dos y tres minutos.
  • El ascensor: tensionamos lentamente los músculos y después se relajan. Se trata de imaginar un ascensor que sube despacio y va realizando paradas en cada piso.
  • La onda: contraemos y soltamos los músculos como si fuese una onda. Para ello vamos por partes: primero el anillo que rodea a la uretra, luego los de la vagina y, finalmente, el que rodea al ano. 

Los ejercicios de Kegel se pueden realizar en cualquier posición (tumbada, de pie, sentada…). Al principio es recomendable hacerlos acostada; a medida que se adquiere práctica y se va fortaleciendo el suelo pélvico será posible practicarlos mientras desarrollamos otras actividades, como ver la televisión o leer. Para que sean efectivos es aconsejable repetir el proceso tres veces al día y hacer 15-20 repeticiones de cada serie dejando entre ellas un tiempo de relajación muscular de unos 10 segundos. Siempre deben acompañarse de una respiración consciente.

Los ejercicios hipopresivos ejercitan los músculos del abdomen y del suelo pélvico. En ellos es muy importante la postura corporal y la respiración. Por eso es aconsejable, sobre todo al principio, realizarlos con un entrenador que nos guíe y asesore sobre cómo ejecutar correctamente la apnea respiratoria.

¿A qué esperas?, elige tu experiencia Caldaria